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Qué revisar al comprar un coche de segunda mano

Un coche usado puede ser una gran compra o un problema caro. La diferencia suele estar en una hora de revisión con calma antes de pagar. Esta es la lista que usaríamos nosotros.

Actualizada el 7 min de lectura

Antes de ir a verlo: filtra desde casa

La mitad del trabajo se hace sin moverse del sofá. Lee el anuncio entero, mira todas las fotos y compara el precio con otros coches del mismo modelo, año y kilometraje. Si está muy por debajo del resto, quiere decir algo: un golpe, un motor cansado, una historia que no cuadra o directamente un anuncio falso.

Escribe al vendedor y pregunta lo que no pone el anuncio. Sus respuestas dicen mucho de cómo ha cuidado el coche.

  • ¿Por qué lo vende y desde cuándo es suyo?
  • ¿Tiene el libro de mantenimiento o facturas del taller?
  • ¿Cuándo pasó la última ITV y con qué resultado?
  • ¿Ha tenido algún golpe o reparación importante?
  • ¿Está a su nombre y libre de cargas?

Documentación: que todo cuadre

Cuando tengas el coche delante, empieza por los papeles. Si algo no cuadra aquí, no merece la pena seguir.

  • Permiso de circulación a nombre de quien te lo vende. Si no es el titular, necesitas una autorización firmada y una copia de su DNI.
  • Ficha técnica (tarjeta ITV) con la ITV en vigor. Comprueba que el número de bastidor coincide con el grabado en el coche.
  • Recibo del impuesto de circulación del año en curso pagado.
  • Historial de mantenimiento: libro sellado o facturas con fecha y kilometraje.
  • Informe de la DGT sin embargos, precintos ni reserva de dominio de una financiera.

El kilometraje de las facturas y de las ITV debería ir siempre en aumento. Un salto hacia atrás o una cifra que no encaja con el desgaste del coche es una señal de que el cuentakilómetros puede estar manipulado.

Carrocería y exterior

Mira el coche con luz de día y sin prisa. La lluvia y la noche esconden casi todo.

  • Diferencias de tono entre piezas: indican que esa zona se ha pintado.
  • Separaciones irregulares entre capó, puertas y aletas: pueden delatar un golpe mal reparado.
  • Óxido en pasos de rueda, bajos de las puertas y portón.
  • Neumáticos con desgaste desigual: suele ser problema de alineación o de suspensión.
  • Faros y pilotos sin humedad por dentro ni grietas.
  • Lunas sin impactos en la zona de visión del conductor, que la ITV no deja pasar.

Motor, interior y electrónica

Pide que el motor esté frío cuando llegues. Un motor que arranca bien en frío es buena señal; si el vendedor lo ha calentado antes, puede estar ocultando un arranque difícil o humo.

  • Nivel y aspecto del aceite: ni lechoso ni con olor a quemado.
  • Fugas de aceite o líquido refrigerante bajo el motor.
  • Humo del escape al arrancar: blanco y persistente, azulado o negro en aceleración son motivos para que lo mire un mecánico.
  • Testigos del cuadro: todos deben encenderse al dar el contacto y apagarse al arrancar.
  • Aire acondicionado, elevalunas, cierre centralizado, pantalla y sensores funcionando.
  • Desgaste del volante, pedales y asiento coherente con los kilómetros que marca.

La prueba de conducción

Intenta conducirlo al menos veinte minutos y por distintos tipos de vía: ciudad, alguna rotonda y un tramo rápido. Apaga la radio y presta atención a lo que oyes y notas.

  • El embrague no debe patinar ni morder muy arriba.
  • Las marchas tienen que entrar suaves, sin ruidos ni tirones. En automáticos, sin golpes al cambiar.
  • En recta y soltando un poco el volante, el coche no debe irse hacia un lado.
  • Frena fuerte en un lugar seguro: sin vibraciones ni desvíos.
  • Ruidos secos al pasar baches suelen ser amortiguadores o silentblocks.

Negociar y cerrar la compra

Todo lo que hayas encontrado sirve para negociar: neumáticos al límite, una revisión pendiente o una ITV a punto de caducar son gastos que vas a tener tú. Plantéalo con números concretos y sin teatro.

Cuando haya acuerdo, firmad un contrato de compraventa con los datos de las dos partes, matrícula, bastidor, kilómetros, precio, fecha y hora de entrega. Paga por transferencia bancaria a una cuenta a nombre del titular del coche y no en efectivo. Después toca la transferencia en la DGT y el impuesto de transmisiones, que normalmente corren a cargo del comprador.

Si compras a un concesionario, pregunta por la garantía. La ley obliga a los profesionales a dar garantía en los vehículos de segunda mano que venden a particulares, y conviene que te la den por escrito.

Preguntas frecuentes

¿Qué es lo más importante al revisar un coche usado?

Que la documentación esté en regla y a nombre del vendedor, que no tenga cargas en la DGT y que el kilometraje sea coherente con el historial. Después, una prueba de conducción y, si tienes dudas, una revisión en un taller independiente.

¿Cómo sé si un coche tiene los kilómetros bajados?

Compara la cifra del cuentakilómetros con las ITV y las facturas de mantenimiento, que deberían ir siempre en aumento. El informe de la DGT incluye el kilometraje registrado en las inspecciones, y los informes de historial suelen mostrar también lecturas de otras fuentes.

¿Es mejor comprar a un particular o a un concesionario?

A un particular suele salir algo más barato, pero la garantía legal es más limitada y los trámites los haces tú. Un concesionario ofrece garantía obligatoria y se encarga del papeleo, a cambio de un precio normalmente mayor.

¿Puedo pagar con una señal antes de ver el coche?

No es recomendable. Muchas estafas se basan en pedir una señal por un coche que no existe o que no es del vendedor. Paga solo cuando hayas visto el coche, comprobado los papeles y firmado el contrato.

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